La señorita de Trevélez

8 de març de 2021 

Trevel·lista per a sempre

Si Arniches se hubiera limitado a concebir y plasmar una infame broma de mal gusto, que elige como víctima a la pobre Flora de Trevélez, quizá este drama no sería tan impresionante y tan imperecedero. Pero supo convertirlo en una obra maestra, en una reflexión sobre la crueldad del ser humano, sobre la estupidez que se deriva de los ambientes más sórdidamente pueblerinos y sobre el amor (el que acaricia don Gonzalo por su poco agraciada hermana). Leyéndola se oscila entre la sonrisa (las escenas donde Numeriano Galán se ve asediado por la romántica Florita, enamorada por primera vez) y la tristeza (cuando escuchamos la confesión amarga de don Gonzalo sobre el motivo por el que se tiñe el pelo y se viste de forma impropia para su edad), sin que el estilo de Arniches flaquee en ningún momento. Con un lenguaje que se paladea, que suena delicioso en estos burgueses de casino y terno impoluto; con una trama que se enreda de forma lenta y creíble; con unas entradas y salidas escénicas siempre bien pautadas; con un ritmo que no admite crítica ni mejora, La señorita de Trevélez es, temática y literariamente, un monumento de la dramaturgia española del siglo XX.

Comentarios

  1. M'encanta aquesta obra, la vaig rellegir l'any passat per a un repte a blogger i em va agradar tant o més que la primera vegada. La vam representar a l'institut, però aleshores jo no vaig aconseguir paper.

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